Juanita López
Espacio para la expresión oral y escrita a través de la creación de relatos matizados de realismo, fantasía y magia.
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sábado, 5 de febrero de 2011
El escritor famoso
Un hombre quería ser escritor famoso. Soñaba con ser ampliamente reconocido y ganar muchos premios. Se hizo de una disciplina férrea para escribir: se levantaba temprano y comenzaba a escribir hojas y más hojas con historias y se detenía casi al anochecer. Así pasaron los días y luego los años hasta que el aspirante a escritor famoso se hizo viejo sin lograr la fama que había deseado. Solo en una cabaña meditó un día: toda mi vida he deseado ser alguien, creo que por fin me he encontrado.
Golondrinas y Gorriones
En lo alto de un árbol se encontraban dos golondrinas y gorriones. Las golondrinas pasaban el tiempo admirando el volar de los gorriones. En un momento, una de ellas rompe el silencio y dice:
-Me encantaría volar al lado de los gorrioncillos, lástima que tengo rota una ala y no puedo volar. La otra le responde en tono de burla:
-Mal por ti, ya que yo si puedo volar, emprenderé mi vuelo más alto y los cautivare para juntos volar.
Dicho esto emprendió el vuelo y los gorriones al verla volaron hacia ella y preguntaron:
-¿Por qué has abandonado a aquella golondrina?
Ella responde: Es simple, tiene las alas rotas y no puede volar.
Los gorriones al oírla deciden volar rumbo a la golondrina enferma y ella pregunta:
¿Por qué no vuelan hacia ella que vuela muy alto y tiene plumaje divino?
Ellos responden:
Volaríamos, pero la actitud que toma al abandonarte por tener las alas rotas y no poder volar nos desagrada, preferimos estar cerca de quien no abandona su felicidad y sus sueños sólo por querer volar alto para lucirse entre la multitud y mostrar sus encantos referentes a la vanidad.
Yibran
La búsqueda eficaz
confié en las capacidades que tengo,
pero me encerré en el olvido.
Si hubiese confiado en mí habría encontrado no sólo la perla, sino la confianza conmigo mismo.
Si hubiese confiado en mí habría encontrado no sólo la perla, sino la confianza conmigo mismo.
Yibran
Regresión
Sinohue Banboyle vio pasar cantidades absurdas de peces mientras estaba a orillas del Río Piztán, a cada uno que pasaba él se burlaba y les ofendía, los tachaba de tontos por utilizar aún agua como medio de transporte. pasados cinco minutos el agua del río creció y se llevó entre ellos a Sinohue Banboyle, otra vez era un salmón feliz.
Jesús Suárez
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